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¿CRISIS ALIMENTARIA MUNDIAL?

Enviado por Consultora Opinión el 28 abril, 2008 a las 19:26, Hora de Chile

En estos días se han visto muy preocupadas a diversas autoridades de organismos internacionales, ya sea bancos, de Naciones Unidas y otros como por ejemplo la OMC, todos muy inquietos por la crisis alimentaria que habría sobre los seres humanos que habitamos este planeta.

Sin embargo, hay dos elementos que analizar a fondo. El primero, que es consecuencia del segundo, pero vamos por partes. Se sigue confundiendo, o priorizando el indicador del crecimiento versus el de la distribución para señalar que un país o a una región, incluso al mundo, le va a ir bien o mal.

Por eso es frecuente ver en las noticias, cuánto se crecerá, sea a nivel mundial, regional o nacional, y por ende de allí que las autoridades gubernamentales o bancarias toman decisiones de subir o bajar los intereses, y de sentirse complacidos si su país estará por sobre el promedio del crecimiento de la región o a nivel internacional.

Lo que omiten las noticias y sus analistas, es cuánto avanzará o retrocederá la distribución del ingreso. A veces algunos medios relatan testimonios desgarradores de pobreza; pero los que hoy tiene poder de decisión sobre muchos no se concentran de manera seria en la distribución. Y ¿por qué es importante la distribución? Porque nos indica que en momentos de recesión, crisis, alza de precios los más pobres se harán más pobres y los ricos incluso aumentarán sus ganancias, y de esta manera crecerá la cantidad de veces que los de mayores ingresos estarán por sobre los más pobre; incluso con una clase media que cada día se empobrece más, y está más cerca de los más pobre que de los más acomodados.

Mientras más rojo el color más desigual y mientras más verde menos desigual.

Por eso, cuando hay una supuesta crisis alimentaria a nivel mundial, no es tal. Nuestro planeta aún produce en alimentos básicos más de lo que consumimos a diario. El punto es que no está bien distribuido. Y frente al encarecimiento de ciertos productos, desde luego que el 80% de la humanidad está en condiciones desfavorables para enfrentar la subida de precios. Lo que conllevará varias movilizaciones de protesta en muchos países, por diferentes causas en que se sientan afectados, desde los transportistas en Estados Unidos que hoy marchan frente a la Casa Blanca, hasta cambios de intenciones de voto en muchos países, protestas alrededor de la orbe. El tema es lógico, los ingresos no suben como los precios, o los costos suben más de lo que un pequeño empresario puede sostener.

Pero el tema de crecimiento y distribución tiene un origen más profundo, son consecuencia del sistema en que estamos viviendo, uno en que la lógica de la oferta y la demanda predomina? y como no hay para todos, entonces hay que competir, entre personas, empresas, países.

La paradoja es que sí hay para todos, pero en la lógica de la libre competencia no importa que algunos se hagan millonarios y que millones tengan algo para sobrevivir, según sus creyentes: la oferta y la demanda teóricamente arregla estas situaciones. En cambio la realidad dice otra cosa: cada vez mayor desigualdad en el mundo.

Dicho de manera clara: el sistema neoliberal no soluciona la desigualdad, ni la cobertura de las necesidades básicas de la mayoría de la población mundial. Estamos entrando paradójicamente, hablando de oferta y demanda, en un exceso de demanda por productos básicos no renovables, petróleo, gas, cobre y otros, que hacen que sus precios suban, pero como son materias primas que terminan en la elaboración de productos sofisticados el precio de todo se incrementa, y también el de la producción de alimentos.

Incluso los países subdesarrollados en los que aumentan sus ingresos por sus materias primas, no hay una adecuada distribución de estas mayores ganancias. Se busca dar una ayuda a los más afectados, subsidios, baja de precios temporales, repartición de alimentos -por cierto insuficientes- o envío de cheques como el caso de Estados Unidos, que insiste que estimulando el consumo, se frenará una crisis, como la que ya analizamos en el artículo anterior, y el tema no pasa por estimular el consumo o ayudar a los más pobres, cuando en este momento se están reuniendo 27 agencias internacionales bajo el patrocinio de la ONU para ver cómo se les da alimento a los más pobres, pero no se aborda el tema de fondo, soluciones a mediano y largo plazo que cuestionen lo mal que hoy funciona la economía mundial.

Ya los distintos organismos mundiales, pronostican que entre un 5% a un 10% de la población mundial, vale decir entre 65 y 130 millones de personas más que entrarán en la crisis alimentaria, entonces es momento también de cuestionarse mejoras o alternativas a un sistema que lleva en su raíz la desigualdad, bajo la filosofía de la competencia, por ende desconfianza creciente, entre las personas, cuando en estricto rigor, no sólo alimentos, sino que todos los bienes y servicios necesarios para llevar una vida digna, en lo material, existe, pero lo que falla es la distribución, por la lógica de que hay ganadores y perdedores.

blog@consultoraopinion.cl

Gonzalo Meza Allende

Director

Consultora Opinión


CUANDO NO SE PUEDE CONTROLAR TODAS LA VARIABLES

Enviado por Consultora Opinión el 09 abril, 2008 a las 14:51, Hora de Chile

Por fin el ex presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Alan Greenspan dijo lo obvio: El país ya está en recesión.

Ahora lo cuestionan en EE. UU. por su manejo al inicio de la crisis y al final de su mandato. Lo cierto es que esta situación hay que contextualizarla desde una perspectiva histórica y comprendiendo las repercusiones que tiene y no tiene esta recesión.

El elemento clave es el modelo económico que propaga Estados Unidos, el que en esencia se sustenta en libre comercio, de oferta y demanda. Pero esta lógica siempre llevará a crisis económicas cíclicas, con el agravante que la de ahora es un mundo mucho más globalizado, comercial y comunicacionalmente, así como con un capital especulativo que cada vez interviene y define más el curso de las economías.

Esta nueva crisis se origina por un muy mal manejo de la Administración Bush, en donde hizo primar intereses políticos por sobre una estabilidad macroeconómica. Y a partir de los atentados del 2001, el mandatario se vio con luz verde para implementar una política muy agresiva justificada en la necesidad de perseguir a los terroristas, ¿el costo? Fue de poca importancia, lo relevante era -y sigue siendo para su doctrina- la seguridad nacional, por cierto, en cualquier lugar del mundo. Y como suele suceder con guerras que fabrica Estados Unidos, son pan para hoy y hambre para mañana.

¿Por qué? Al inicio la ocupación de otros países implica todo un movimiento de la economía en base a cubrir las necesidades bélicas de las que está haciendo uso, eso moviliza a muchos sectores de la economía y, si la guerra -o invasión- tiene éxito en terreno, entonces hay una sensación de mayor de seguridad interna para los inversionistas. Pero quién paga a los subcontratistas privados para reabastecer a Estados Unidos militarmente, el estado. Y allí comienza el problema porque Bush ha generado el déficit fiscal más grande la historia de aquel país, o sea gastando mucho más de lo que se tiene, con las consiguientes consecuencias a las que se ha llegado.

Debilitamiento en el ámbito internacional, desde Vietnam, es la guerra más impopular que se ha fabricado: la invasión a Irak. Ganándose muchos enemigos y descuidando muchos frentes. Se tensionaron las relaciones con la mayoría de los países de Europa, Rusia, China entre otros.

Avanzaron la elección de gobiernos de izquierda y centroizquierda en América Latina, cuando se ha venido a acordar de que Latinoamérica es más estratégico de lo que se quiere admitir por parte de la potencia del norte, ya se encontró con un escenario muy adversó que culminó con la derrota diplomática del ALCA.

Con mucho esfuerzo logró frenar a Venezuela como miembro del CS de la ONU.- A su vez, un elemento para la clave de su funcionamiento económico le comenzó a jugar una situación adversa, el petróleo. No fue capaz de controlar la inestabilidad política de Nigeria, no le bastó con intentar administrar el petróleo de Irak, pero perdió control del petróleo venezolano, ruso e iraní entre otros. México un país que ha ido a la baja en su producción por no invertir lo necesario en nuevos pozos o profundizar los mismos.

Así el principal consumidor de petróleo del mundo, seguido muy de cerca por China generó junto con la demanda del país oriental, que el precio se disparara a niveles históricos, nunca se pensó en los 100 dólares hace tres años atrás, y siempre los analistas pensando en la lógica de la gravedad, que tarde o temprano volvería a bajar: grueso error, ya que las inversiones se fueron justamente hacia las materias primas, ante la inminente recesión económica estadounidense, y porque justamente en la lógica de la oferta y la demanda, a mayor justamente de demanda, mayor precio en un mundo mucho más inestable políticamente, donde Estados Unidos ha contribuido de manera clave para que se llegue al nivel de violencia que hoy tenemos en el planeta y de enemigos que se ha ganado.

O sea no se pueden controlar todas las variables. Y quienes sufren estas consecuencias son justamente los más débiles, los que menos capacidad tienen de resistir el que aumente la cesantía, bajen los niveles de producción, que la clase media se sobre endeude a niveles que la llevan a perder propiedades u otros bienes.

Por eso, es válido cuestionar el sistema neoliberal, porque ya sea en recesión o expansión siempre lo más beneficiados o menos perjudicados serán los de mayor capacidad económica; peor aún, se genera una espiral donde las empresas más grandes se ?comen? a las más chicas o menos grandes, donde aumentan los niveles de corrupción, y en donde los países latinoamericanos siguen viviendo de sus materias primas no renovables, y en Chile aún no hemos asimilado la lección del salitre, todo bien hasta que se inventó uno sintético, y ponerles límites a la ciencia sería una ingenuidad, pero en esencia seguimos viviendo del cobre.

Entonces el cuestionamiento es: en lugar de intentar de controlarlo todo, en nombre de la seguridad nacional, como lo intenta Estados Unidos, y que por cierto no lo logra, no sería mejor pensar en un modelo alternativo de economía, que no premie al capital especulativo, que evite gastos poco productivos como es el armamento que se centre en la doctrina de que la oferta y la demandan regulan la economía. Porque ahora en nombre del crecimiento económico, la doctrina de este sistema está dispuesta a cualquier medio para lograr más bienes, lo que se le llama erradamente crecimiento, donde en lugar de que los seres humanos estemos al servicio de la economía, mejor que la economía esté al servicio de la persona, que en esta era sea mejor globalizar la solidaridad.

Consultora Opinión

blog@consultoraopinion.cl